Hecho a mano en madera de Guayubira, este destapador combina funcionalidad con carácter. Su veta única y tono cálido lo convierten en una pieza decorativa y útil a la vez. Se fija fácilmente a la pared, ideal para quinchos, cocinas o bares con identidad propia.
Un detalle simple, pero con peso. Para quienes valoran lo artesanal incluso en los gestos cotidianos.
